{"id":88,"date":"2025-09-25T11:10:20","date_gmt":"2025-09-25T11:10:20","guid":{"rendered":"https:\/\/frcharles.com\/es\/?p=88"},"modified":"2025-09-25T11:10:20","modified_gmt":"2025-09-25T11:10:20","slug":"la-ocultacion-de-la-oracion-y-la-humildad-del-corazon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/frcharles.com\/es\/blog\/la-ocultacion-de-la-oracion-y-la-humildad-del-corazon\/","title":{"rendered":"La Ocultaci\u00f3n de la Oraci\u00f3n y la Humildad del Coraz\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>\u00abNo hagas sonar trompeta por tus logros, ni desesperes cuando peques\u00bb. (San Efr\u00e9n el Sirio) En estas breves palabras, \u00e9l se\u00f1ala dos peligros que atrapan al alma cristiana: 1) el orgullo en la ostentaci\u00f3n exterior y 2) la desesperaci\u00f3n en la debilidad interior. Ambos son contrarios al camino de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, quien ordena a sus disc\u00edpulos andar en humildad y esperanza.<\/p>\n<p>Nuestro Se\u00f1or mismo advirti\u00f3 contra la vana ostentaci\u00f3n de la piedad cuando dijo: \u00abCuando ores, no seas como los hip\u00f3critas, porque a ellos les gusta ponerse de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles para orar y ser vistos por los hombres. De cierto les digo que ya han recibido su recompensa. Pero t\u00fa, cuando ores, entra a tu aposento, y habiendo cerrado la puerta, ora a tu Padre que est\u00e1 en lo secreto, y tu Padre que ve en lo secreto te recompensar\u00e1 en p\u00fablico.\u00bb (San Mateo 6:5-6). Aqu\u00ed, Cristo no reprende el acto mismo de orar, sino el esp\u00edritu en el que se ofrece: si busca los ojos de los hombres o la mirada de Dios \u00fanicamente.<br \/>\n<!--more--><\/p>\n<p>San Pablo, de igual manera, exhort\u00f3 a los corintios a no jactarse de sus obras o dones. Escribi\u00f3: \u00abPorque, \u00bfqui\u00e9n te ha examinado? \u00bfO qu\u00e9 tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, \u00bfpor qu\u00e9 haces alarde de ellos como si no lo hubieras recibido?\u00bb (1 Corintios 4:7). El Ap\u00f3stol insiste en que toda gracia procede de Dios, y por tanto toda jactancia es vana salvo en el Se\u00f1or que concede. Y confiesa adem\u00e1s de s\u00ed mismo: \u00abpero por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia no ha sido en vano para conmigo, sino que he trabajado con af\u00e1n mucho m\u00e1s que todos ellos, no yo, sino la gracia de \u00c9l que ha sido conmigo.\u00bb (1 Corintios 15:10). As\u00ed, la humildad y la acci\u00f3n de gracias protegen el coraz\u00f3n de la autoexaltaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tomadas en conjunto, la ense\u00f1anza de Cristo, el consejo de San Pablo y la admonici\u00f3n de San Efr\u00e9n revelan el mismo camino. Hacer alarde de los propios logros es robar a Dios la gloria que s\u00f3lo a \u00c9l corresponde. Desesperar por los propios pecados es negar Su misericordia, que supera toda falta. La verdadera oraci\u00f3n es oculta, la verdadera fe es silenciosa, y la verdadera humildad no se mide frente a los dem\u00e1s. Como cristianos, permanecemos en secreto ante Dios, ofreciendo lo que somos: pecadores sostenidos por la gracia, esperando misericordia con esperanza, y rehusando atraer atenci\u00f3n a nuestra propia justicia.<\/p>\n<p>Como disc\u00edpulos de Cristo Jes\u00fas, debemos mantener ambos lados de este consejo: ocultar nuestra oraci\u00f3n y nuestras obras de los ojos de los hombres, y resistir la voz de la desesperanza cuando el pecado nos sobrecoge. Porque aquel que no se glor\u00eda en su fuerza ni desespera en su debilidad es quien permanece firmemente sobre la misericordia de Cristo.<\/p>\n<p>Que Dios le bendiga +<br \/>\nRvdo. P. Charles de Jes\u00fas y Mar\u00eda<\/p>\n<p>25 de septiembre de 2025<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abNo hagas sonar trompeta por tus logros, ni desesperes cuando peques\u00bb. 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